El deporte siempre ha formado parte de su vida. Pasó por disciplinas como el fútbol, el balonmano y el atletismo, pero fue en el entrenamiento de fuerza y funcional donde encontró su verdadera vocación: ayudar a los demás a convertirse en su mejor versión.
Comenzó su trayectoria como entrenador con tan solo 15 años, dirigiendo equipos de fútbol sala y balonmano. Más adelante se certificó como entrenador personal, especializándose en entrenamiento para personas con discapacidad e hipertrofia muscular.
Su propósito siempre ha sido el mismo: hacer que el fitness sea accesible para todo el mundo y demostrar que, a través del entrenamiento, también se puede encontrar bienestar y felicidad. Su filosofía es clara: «Pon todo lo que tengas de ti y, por lo demás, confía en Dios».